Sunday, October 22, 2006

Diferencias culturales

Mis primeros meses en USA me los pasé identificando las diferencias culturales que teníamos. Una de ellas era la forma de saludar. Viniendo de Buenos Aires, donde saludás con beso hasta a las palomas, me chocaba mucho que acá la gente te saluda de lejos, con un 'hi', quizás un 'shake hands' y con los más cercanos un abrazo. Un abrazo frío a mi gusto. Pero abrazo al fin.
Con el tiempo me acostumbré. Ya no me acerco a los cachetes de la gente, ni espero contacto fisico cuando me presentan a alguien.
En fin... todo esto viene a que el otro día estaba charlando con la tailandesa en la universidad, y ella me cuenta que cuando llegó a USA le chocaba que la gente dijera 'Hi' cada vez que alguien, por ejemplo, entraba a la clase. Y cuando la abrazan, ella se queda dura, no sabe que hacer. Porque en Tailandia la gente se sonríe, pero nada de saludarse. Smile, y seguí tu ruta.
Entonces le pregunté cómo era con las parejas: Tampoco se dan besos en público (ni siquiera en el cachete!!), ni van de la mano por la calle. Para eso van a un lugar privado.

Lo interesante de esto para mí es que una misma actitud puede provocar reacciones tan diferentes... un 'hi' para mí es frío, y para ella 'too much'.
Me encanta.

3 comments:

Unknown said...

Claro... dicen que en algunos pueblos de la zona el Himalaya, te saludan tirándote puré de manzana.

Far and Away said...

Jajaj, llega a venir acá y se siente en un porn-reality. Pero es verdad que es muy apasionante ver el otro lado de la realidad que tienen otras culturas. Yo tengo una amiga requete argenta pero que nacio en Hong Kong, y como se casó con un coterraneo tiene que conservar las formas y decirle mamá y papá a los suegros porque en realidad pasan a cumplir ese rol. Y la verdad es que encima los odia...

Guada said...

El otro día me acordaba de lo que escribiste y no podia dejar de comentarte lo que escuche en la radio. Me causo muchisima gracias!Había que llamar y contar un papelón que hallas tenido, y una chica conto que una mañana estaba tán distraída y dormida que al subir al colectivo saludo al colectivero con un beso antes de pedirle el boleto.